Esto podría manifestarse como burlas a otros con insultos o intentos de molestar o enfadar a otra persona.
Decir "No te estoy tocando" con los dedos a un centímetro de la cara de su hermano
Decir algo malo a un hijo/a en el patio de recreo
Golpear, dar puñetazos, patadas o herir a otra persona a propósito
¿De dónde sacan esto?
Muchos niños/as provocan a otros porque no se gustan a sí mismos. Cuando los niños/as tienen pensamientos y sentimientos negativos sobre sí mismos, estos pueden volverse abrumadores. Podrían intentar dirigir esa negatividad hacia otras personas.
Algunos niños/as aprenden a provocar o pelear con otros al ver a adultos y a otros niños/as comportándose de esta manera. Aprenden que pelear o ser malo es una forma de satisfacer sus necesidades o expresar su enfado.
Algunos niños/as dicen palabras insultantes o provocan a otros por impulsividad. No quieren ser malos, pero o bien no entienden el impacto de sus palabras y acciones, o no pueden pensar lo suficientemente rápido como para evitar actuar.