Reconoce el comportamiento:

Lanza una pelota a un/a niño/a en el patio de juegos.

Identifica lo que quieres ver:

Jugando amablemente con otros/as niños/as.

Usa la habilidad:

No ignores la agresión física. Pero intenta ignorar los gritos, las acusaciones o los quejidos. Anima y elogia a tu hijo/a cuando esté tranquilo y te cuente lo que ha pasado.