A veces los/las niños/as tratan las cosas de los demás con descuido porque no conocen las reglas sobre el objeto o se distraen mientras lo usan.
Un/a niño/a que juega con el teléfono de un/a cuidador/cuidadora podría dejarlo caer o tocarlo con los dedos pegajosos
Al tomar prestado un juguete o objeto, un/a niño/a podría dejarlo caer en la tierra o dejarlo en algún lugar y perderlo.
Los comportamientos destructivos podrían surgir de el enojo, la frustración o los celos.
Un/a niño/a frustrado/a por un rompecabezas difícil o un juguete complicado podría tirarlo al suelo
Un/a niño/a enfadado/a podría golpear una pared o tirar lo primero que encuentre
Cuando otro/a niño/a tiene un juguete que ellos quieren, es posible que el/la niño/a lo tome, lo tire o lo trate con descuido
¿De dónde sacan esto?
Por lo general, el descuido no es intencional. Es posible que los/las niños/as no comprendan del todo las reglas, o que se distraigan con otra cosa y olviden tener cuidado con el objeto.
Las conductas destructivas puede ocurrir durante las rabietas. Es una forma de expresar grandes emociones que los niños /as no saben cómo manejar.
El comportamiento destructivo llama mucho la atención de los padres. Si el/la niño/a busca atención negativa, entonces la destrucción podría ser una forma de conseguirla.
Para los bebés y los/las niños/as pequeños/as, destruir y actuar con descuido con las cosas de los demás es un comportamiento común. No siempre significa que estén enfadados. A veces, un poco de destructividad está bien, como derribar una torre alta que construyeron. A veces no está bien, como derribar una torre alta que construyó su hermano. ¡Depende del/de la cuidador/cuidadora enseñarles lo que está bien y lo que no!