Reflexionar

Resumen de reflexiones

¿Qué es una reflexión?

Las reflexiones ayudan a tu hijo/a a sentirse escuchado/a.

¿Cómo suenan las reflexiones?

Niño/a: “Está bien. Tú tomas los marcadores rojos y morados y yo tomaré los azules y verdes”.

Niño/a: «Estos estúpidos bloques no se pegan».

Niño/a: “Juguemos con los Potato Heads”.

Reflexionar en vivo en acción

¿Por qué es importante utilizar reflexiones?

Haga clic a continuación para leer más:

Cuando repites lo que dice tu hijo/a de manera afirmativa, le haces saber que los escuchas, que te interesa lo que dicen y que quieres oír más.

Validas las emociones de tu hijo/a cuando reflejas lo que dicen. Después de eso, los hijos/as pueden lidiar mejor sus emociones.

Por ejemplo, imagina que tu hijo/a viene a ti muy disgustado/a y llorando. Refleja sus puntos principales en lugar de pedir detalles. Tal vez empieza con «¡Ha pasado algo!» si no puedes entender lo que dice.

Algunos hijos/as son tímidos/as o callados/as en lugares nuevos. Podrían ponerse nerviosos/as o más callados/as si haces muchas preguntas. En lugar de eso, quédate callado/a y simplemente refleja las cosas que dicen. Se sentirán más cómodos/as y empezarán a hablar más. Las reflexiones le hacen saber al hijo/a que estás ahí y que te interesa, pero que no vas a obligarles a hablar si no quieren.

Reflexionar lo que dicen los hijos/as les permite oír sus palabras de nuevo. Esto les ayuda a dar más sentido a su habla.

Frequentemente los niños/as necesitan ayuda con la pronunciación o la gramática. Puedes utilizar reflexiones para mostrarles la forma correcta de decir lo que intentaron decir sin decir «estás equivocado».

Por ejemplo, imagina que tu hijo/a pequeño/a dice «Ba» mientras señala una pelota. Puedes reflexionar diciendo «Pelota. Quieres la pelota».

Imagina que tu hijo/a mayor dice: «El que yo quería estaba tomado». Puedes reflexionar diciendo: «Tu favorito ya estaba tomado».

Los niños/as frequentemente repiten lo que dicen cuando creen que no los has oído. Las reflexiones les permiten saber que no necesitan seguir preguntando.
Por ejemplo, imagina que tu hijo/a pide un vaso de leche. Puedes decir: «Quieres leche. Te la daré en un minuto. Necesito terminar de guardar estas cosas primero».

¿Cuándo y cómo debo reflexionar?

Aprenda cómo se pueden utilizar las reflexiones seleccionando un comportamiento difícil a continuación.

Más: Aprenda cómo se pueden utilizar las reflexiones seleccionando un  objetivo positivo a continuación.

Preste atención a sus palabras

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Imagina que tu hijo/a dice: “¡Vamos a comer macarrones con queso!”. Responde con “¡Está bien! quieres comer macarrones con queso!”. Esto mantiene el enfoco de tus palabras en el hijo/a y sigue su iniciativa. ¡Aquí es cuando las reflexiones funcionan mejor!
Cuando reflexionas, tu hijo/a usará esas palabras más. Asegúrate de no reflexionar palabras ofensivas o groseras.
Por ejemplo, imagina que te estás divirtiendo jugando y tu hijo/a empieza a usar «palabras de boca sucia». Simplemente ignora esa conversación. Si reflexionas las «palabras de boca sucia», es probable que tu hijo/a se emocioné demasiado y las use más. Tan pronto como tu hijo/a hable de otra cosa, ¡empieza a usar tus reflexiones de nuevo!

Voces de cuidadores

Otros cuidadores comparten sobre el uso de reflexiones con sus hijos/as:

Reflexionando significa «repetir lo que escuché de él para hacerle saber: ‘oye, cariño, te escuché, te escuchó y querías decir esto'».

«Aprendí a hablarle de una manera que él pudiera entender y lo hice sentir como si estuviera siendo escuchado[…] A través de ese juego pudimos construir un lenguaje, comunicación, confianza y un apego seguro».

¿Cómo reflexionarías?

Pregunta 1

Tu hijo/a frequentemente grita y exige lo que quiere. Hoy, te pregunta: «¿Podemos ir a ver una película mañana?». ¿Cómo reflexionarías?

Pregunta 2

Tu hijo/a está jugando con un animal de peluche. Lo sacude y gruñe, « Grrr Grrr …» ¿Cómo se reflexionarías?

Pregunta 3

Tu hijo/a siempre ha ido a la escuela alegremente. Hoy, te dice: «No quiero ir a la escuela mañana. Odio la escuela». ¿Cómo reflexionarías?

Ideas para actividades de reflexión divertidas

Seleccione abajo

1 Vídeos
Actividad

2-5 minutos

Piensa en los cantos de llamada y respuesta de las películas de campamento y militares. Toma turnos con tu hijo/a para dirigir y responder a cantos inventados (por ejemplo, «No lo sé, pero me han dicho» – repetir – «Esta familia vale su peso en oro» – repetir).

Mi plan para reflexionar

Piensa en cómo puedes utilizar las reflexiones en casa.

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Reflejar insignia de habilidad, Frida

¡Correcto! Los reflejos repiten la misma idea usando las mismas palabras o ruidos, o unos similares.

¡Uy! Eso no está del todo bien. ¡Inténtalo de nuevo!
Recuerda que los reflejos repiten la misma idea usando las mismas palabras o ruidos, o unos similares.

¡Uy! Eso no está del todo bien. ¡Inténtalo de nuevo!
Recuerda, el elogio es más útil cuando se enfoca en conductas positivos, es específico y se relaciona con el comportamiento que quieres ver.

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¡Uy! Eso no está del todo bien. ¡Inténtalo de nuevo!
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¡Uy! Eso no está del todo bien. ¡Inténtalo de nuevo!
Recuerda, el elogio es más útil cuando se enfoca en conductas positivos, es específico y se relaciona con el comportamiento que quieres ver.