Reconoce lo que quieres ver:

Sentirse seguro, hablar tranquilamente de los sentimientos, actuar con valentía.

Usa la habilidad:

Si tu hijo/a acude a ti muy alterado y llorando, céntrate en reflejar los puntos principales. Tal vez diga «¡Algo pasó!» si no puedes entender exactamente lo que están diciendo.