Refleja lo que dice tu hijo/a durante la comida. Por ejemplo, imagina que tu hijo/a dice: «Hoy hemos jugado al kickball». Repita «¡Kickball! Estoy emocionado de saberlo».
Propósito:
Reflejar permite que tu hijo/a se sienta escuchado y sepa que tiene tu atención. En esta situación, las reflexiones muestran que estás interesado/a en tu hijo/a. Tu atención los mantiene enfocados en lo que sucede en la mesa. Recuerde reflejar sólo palabras positivas o apropiadas.
Recuerda que los reflejos son más útiles cuando también utilizas las otras habilidades de PC-CARE.