Sentirse seguro, hablar tranquilamente de los sentimientos, actuar con valentía.
Usa la habilidad:
Habla con tu hijo/a sobre lo que le hace sentir seguro e intenta añadir esas cosas a tu hogar. Por ejemplo, una luz nocturna, una nota, una manta con peso o música tranquila.
Propósito: Observa si ciertos lugares o entornos hacen que tu hijo/a se sienta más ansioso. Mira si hay cosas que puedes añadir o cambiar para que sea más fácil para tu hijo/a sentirse seguro en estos lugares.