Reconoce el comportamiento:

Llama tu nombre repetidamente y tira de tu brazo mientras hablas con un adulto.

Identifica lo que quieres ver:

Permanecer en silencio mientras terminas de hablar.

Usa la habilidad:

Antes de comenzar tu conversación, haz una transición. Por ejemplo, «Voy a hablar con mi amigo durante cinco minutos y luego puedo hablar contigo».