Mantener la calma y sentirse seguro/a como padre/madre.
Usa la habilidad:
Después de que tu hijo/a haga algo que te enfade o frustre, tómate un tiempo para calmarte. Después, busca algo divertido que hacer con tu hijo/a. Esto es como un botón de reinicio para su relación.
Propósito: Las discusiones y frustraciones son parte de la crianza. No existe el hijo/a o cuidador/cuidadora perfecto. La recuperación os permite a ti y a tu hijo/a dejar atrás el enfado y recordar por qué os gustáis. Cuanto más divertidos y relajantes sean los momentos que pases con tu hijo/a, menos abrumadores te parecerán los momentos difíciles.