Reconoce lo que quieres ver:

Mantener la calma y sentirse seguro/a como padre/madre.

Usa la habilidad:

Intenta encontrar unos minutos cada día para dejar que tu hijo/a dirija el tiempo de juego. Simplemente haz lo que ellos hacen. Deje de lado la necesidad de enseñar, corregir o liderar.