Perseverar, mantener la calma, proponer nuevas ideas, volver a intentarlo.
Usa la habilidad:
Describir lo que tu hijo/a está haciendo mientras trabaja en algo difícil. Por ejemplo, «Tienes la pieza azul. Estás decidiendo en qué dirección está orientada. La estás poniendo. ¡Y funcionó!».
Propósito: Escuchar tus descripciones permite a los hijos/as pensar en lo que están haciendo. Esto ralentiza la frustración y les ayuda a mantener la calma y la concentración.