Reconoce lo que quieres ver:

Sentirse seguro, hablar tranquilamente de los sentimientos, actuar con valentía.

Usa la habilidad:

Imagina que tu hijo/a tiene miedo a los perros. Podrías abrazar a tu hijo/a, agacharte, poner su mano en la tuya y ayudarle a acariciar al perro. ¡Primero asegúrate de que el perro sea muy amigable!