Intenta ignorar los comportamientos molestos cuando juegues. Sigue jugando y describiendo lo que hace tu hijo/a que te gusta.
Propósito: Intentar corregir comportamientos molestos os irrita tanto a ti como a tu hijo/a. En lugar de eso, céntrate en los comportamientos positivos de tu hijo/a mientras juega. Esto les ayudará a ambos a divertirse más.