Reconocer la conducta:

Te llama repetidamente y tira de tu brazo mientras estás hablando con un adulto.

Identificar lo que quieres ver:

Se queda callado/a mientras terminas de hablar.

Usar la habilidad:

Siempre que tu hijo/a sea capaz de esperar pacientemente, elógialo/a. Por ejemplo: «Gracias por esperar a que terminara de decir lo que estaba diciendo».