Reconocer la conducta:

Mirar constantemente otras cosas cuando intentas leer una historia.

Identificar lo que quieres ver:

Centrándonos en el libro.

Usar la habilidad:

Asigne a su hijo/a una tarea divertida que mantenga su atención y, a continuación, elogie cada vez que la realice. Por ejemplo, «¡Buen trabajo pasando las páginas!»