Cuando llegue la hora de jugar, puedes guardar tu teléfono, apagar la televisión e intentar ir a un área que no te recuerde todo el trabajo que tienes que hacer.
Propósito: Eliminar las distracciones para que tú y tu hijo/a podáis concentraros en divertiros juntos. ¡También puedes ajustar el entorno para que te resulte más fácil concentrarte!