Sentirse seguro, hablar de sentimientos, actuar con valentía.
Usa la habilidad:
Ayuda a tu hijo/a a usar sus sentidos cuando se ponga ansioso/a. Por ejemplo, «Esta alfombra se siente suave y peluda. ¿Cómo la describirías?» «Me pregunto cuántas cosas verdes podemos ver».
Propósito: Cuando empieza la ansiedad, puede volverse rápidamente abrumadora. Observa cuándo aumenta la ansiedad de tu hijo/a. Intenta redirigirle a una actividad que involucre sus cinco sentidos.