Decir con calma a los padres cuándo necesitan ayuda.
Usa la habilidad:
Imagine que tu hijo/a está abrumado y tiene problemas para hablar. Rediríjalos a una habilidad calmante y dales la oportunidad de preguntar nuevamente.
Propósito: Redirigir puede dar a los hijos/as la oportunidad de calmarse. Entonces podrán intentar comunicarse mejor.