Reconocer la conducta:

Dice tu nombre repetidamente y tira de tu brazo mientras hablas con un adulto.

Identificar lo que quieres ver:

Permanecer en silencio mientras terminas de hablar.

Usar la habilidad:

Posible elogio: «¡Gracias por esperar mientras terminaba de hablar!» 

Posible consecuencia negativa: tener que jugar en una habitación diferente.