Reconocer el comportamiento:

Armar un berrinche ruidoso.

Identificar lo que quieres ver:

Usar estrategias para calmarse cuando está molesto.

Usar la habilidad:

Posibles animos y elogios: «¡Buen trabajo manteniendo la calma!» o «Gracias por escuchar con calma.»

Posible consecuencia negativa: no poder realizar una actividad divertida ese día o llegar tarde a donde ibas.