Describir lo que hace tu hijo/a cuando jugáis juntos. Por ejemplo, «Hiciste una casa tan grande». «Estás realmente concentrado». «Elegiste el verde».
Propósito: Las descripciones mantienen a tu hijo/a interesado/a en jugar contigo. Demuestran que estás prestando atención a tu hijo/a. Esto hace que el juego sea más divertido e interactivo.