Decir con calma a los padres cuándo necesitan ayuda.
Usa la habilidad:
Imagina que tu hijo/a se está disgustando y se acerca a ti. Esta es una forma de pedir ayuda. Imitar acercándote a él/ella, frotándole la espalda o inclinándote para darle un abrazo.
Propósito: ¡La comunicación también puede ser no verbal! Presta atención a las señales corporales de tu hijo/a. Siga junto con lo que necesitan.