Mantener la calma y sentirse seguro/a como padre/madre.
Usa la habilidad:
Refleja sobre tu hijo/a antes de enfadarte. Por ejemplo, tu hijo/a te cuenta que alguien le ha empujado en el colegio. Respira hondo y refleja: «Alguien te empujó hoy». Luego haz una pausa para que tu hijo/a continúe la historia.
Propósito: Puede ser abrumador cuando tu hijo/a te cuenta algo malo que ha pasado o algo que ha hecho mal. Reflejar te ralentiza. Te da tiempo a procesar lo que dice tu hijo/a antes de intentar solucionar la situación.